miércoles, 16 de octubre de 2013

PACIENTES VIAJEROS

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 Se llaman pacientes viajeros, en Psicoterapias Dinámicas ( de orientación psicoanalista), a aquellos que viven lejos del lugar donde están las consultas, suelen vivir en  pueblos o ciudades pequeñas que no cuentan con consultas. Por lo tanto tienen que viajar desde donde viven, cada cierto tiempo, para asistir a las sesiones de psicoterapia. Sesiones que por lo general tienen una duración más larga, o dos sesiones de duración normal separadas por un descanso, por la mañana y por la tarde por ejemplo.
 
Este es el recuerdo de "un caso" que dio un profesor de Psicoterapias Breves en una de sus clases.
 
El psicoterapeuta le pregunta al paciente como se encuentra, al comenzar una de las sesiones de una psicoterapia ya comenzada hace tiempo, el paciente responde algo así: 
 
"Yo estoy más o menos igual. Los que están mejor son mis amigos que todas las veces me esperan y me preguntan por la sesión. Les cuento cosas que se ve que a ellos les van bien"
 
Algo parecido es este otro ejemplo, de otro contexto, que lo cuenta un psicoanalista sobre una paciente en psicoanálisis, ella le dice:
 
"doctor, usted no está trabajando para mí, está trabajando para mi marido y mis hijos, ellos están mejor desde que vengo aquí, mejor que yo"
 
 
Sergio Canadé
 
(Pienso que estos dos ejemplos son una golosina para los teóricos de la comunicación, del psicoanálisis, de la psicología social y otros)
 
En 1985 el psiquiatra y psicoanalista Serge Tisseron, director de investigación de la Universidad de París X-Nanterre, publicó Tintín en el psicoanalista, una fascinante investigación que rastreaba a lo largo de la universal obra de Hergé un enigma en torno al cual parecían girar las aventuras de Tintín y sus amigos. Algún tiempo después, ciertos hallazgos archivísticos vinieron a confirmar la hipótesis de Tisseron, arrojando una inquietante luz sobre lo que se tenía por un inocente cómic para niños.